Restauran las pinturas murales del Convento de las Agustinas de Mirambel

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La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón ha restaurado las pinturas murales del Convento de las Agustinas de Mirambel. El proyecto, en el que se han invertido 106.000 euros, ha estado centrado en mejorar el estado de las pinturas murales de la celda de castigo y el pasillo del inmueble.

El inicio de este proceso tuvo lugar en el año 2020, cuando se elaboraron los análisis y estudios necesarios para aplicar posteriormente todos los tratamientos de conservación y restauración requeridos. De este modo, se pudieron tratar las pinturas murales, los elementos de yeso y los elementos de madera mediante diversas técnicas como la preconsolidación, eliminación de morteros recientes o el sellado de grietas.

Todas estas actuaciones fueron acompañadas de una importantísima labor de documentación, cuyos resultados finales se plasmaron en una memoria final que incluía un plan de mantenimiento y conservación de esta zona del convento. El hecho de que ahora esta parte sea visitable permite no solo observar el avance de este proceso, sino también mostrar el gran interés que ofrecen este conjunto de grisallas renacentistas. Tanto es así que el propio consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Felipe Faci, las ha visitado en compañía de la alcaldesa Carmen Soler para conocer las mejoras efectuadas.

Felipe Faci en la inauguración de las pinturas murales.

En cuanto al descubrimiento de las pinturas murales, cabe resaltar que fue en el año 2015 cuando se descubrieron pinturas murales hasta entonces desconocidas en varias estancias del convento. Posteriormente, y aunque ya se intuían restos de pinturas murales en la celda principal del convento, se confirmó la presencia de nuevas policromías de diversas épocas tanto en la estancia principal como en la celda de castigo y el propio pasillo.

Dada su relevancia, la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón promovió la restauración de la celda principal en 2017. Posteriormente, se procedió a la restauración de la celda de castigo y el pasillo, cuyo resultado pueden comprobar de primera mano todos los visitantes.