Los alcaldes del Maestrazgo unidos contra la reubicación de las cuadrillas de retenes

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Comarca del Maestrazgo

El cambio de ubicación tendría consecuencias directas sobre el territorio, perdiendo tiempo de reacción en caso de incendio y, por ende, falta de seguridad para sus habitantes


Todos los alcaldes de la comarca del Maestrazgo se han unido para pedir al Gobierno de Aragón que anule los cambios de ubicación de las cuadrillas de retenes contemplados en el nuevo diseño del operativo de prevención y extinción de incendios forestales.
“Este diseño supone el agrupamiento de distintas cuadrillas y su alejamiento de nuestros municipios, con las consecuencias derivadas sobre el territorio y las masas forestales de nuestros montes” apunta Roberto Rabaza, presidente de la Comarca del Maestrazgo.

En el caso del Maestrazgo, las cuadrillas de Cantavieja y Mosqueruela se agruparán en Mosqueruela. Según esta distribución, los alcaldes muestran su preocupación por el alejamiento de las cuadrillas de las masas forestales donde se producen los incendios, lo que derivará en un mayor tiempo de respuesta y, por tanto, en que los conatos adquieran un mayor desarrollo con un mayor daño a las masas forestales e incluso a los bienes y población.

Este punto es de especial preocupación puesto que muchos habitantes del Maestrazgo todavía recuerdan con agudez los dos grandes incendios que han afectado a esta zona. Uno de ellos, considerado el segundo incendio de mayor extensión de España, ocurrió en 1994 y afectó a una extensión de 16.871 hectáreas en la provincia de Teruel y 11.381 en la vecina Castellón, con un impacto directo sobre Villarluengo, Tronchón, Bordón, Luco de Bordón y Castellote. El otro incendio fue en 2009, calcinó más de 7.301 hectáreas y rodeó en llamas a municipios como Montoro de Mezquita.
Así mismo, según apuntan desde la institución comarcal “se dejan zonas de alto riesgo de incendio totalmente vacías sin medios que atajar los incendios, como el Valle del Guadalope, que engloba Villarluengo, Masías de Ejulve y Montoro de Mezquita. Zonas, además, de alto valor ecológico”.

Si este cambio resultara efectivo, supondría un mayor desplazamiento y un menor tiempo de trabajo efectivo de las cuadrillas en tratamientos preventivos y, por tanto, una menor eficacia y eficiencia en el gasto del dinero público de todos los contribuyentes aragoneses.

Otra de las preocupaciones de los alcaldes es que esta medida desfavorece la lucha contra la despoblación. “El nuevo diseño desplaza las cuadrillas a los pueblos más grandes en detrimento de los maltrechos pueblos pequeños, lo que supondría un desajuste social para los trabajadores que hay asentados en nuestros pueblos, existiendo la posibilidad de perder población si se tuvieran que marchar” explica Rabaza.

Además, la institución denuncia la falta de consideración con los ayuntamientos donde actualmente hay cuadrillas que se pretenden eliminar para ubicarlas en otros municipios, habiendo notificado a unas localidades, pero no a otras.

Este reagrupamiento vuelve a poner de manifiesto que desde Zaragoza se vuelve a dar la puntilla a los pueblos pequeños, llevándose los pocos puestos de trabajo que allí existen, abocándolos a la desaparición y agonía.