La Iglesuela vivió este fin de semana una de sus fiestas más queridas, San Antonio. La mayoralía 2026 organizó un programa que tuvo que modificarse a causa de las fuertes rachas de viento. La hoguera y los dichos cambiaron de ubicación a la Era del Olmo. A pesar de que el clima no acompañó, fueron muchos los vecinos y visitantes que participaron en la fiesta y demostraron, una vez más, la gran devoción que tiene la localidad por el patrón de los animales.
Los actos comenzaron el sábado 24 con la concentración de caballos en la Era del Olmo, desde donde partieron los tradicionales arrastres de zarzas. Posteriormente, los participantes compartieron una comida popular y, ya por la tarde, el ambiente festivo continuó con música y convivencia.
Así pues, por San Antonio se hornean los tradicionales pasteles de confitura, que se degustaron durante todo el fin de semana tras el trabajo previo de los Mayorales y sus familiares que ayudaron. 2300 pasteles se hornearon para el San Antonio de 2026. Los pasteles se bendijeron y se repartieron entre los y las asistentes al salir de la iglesia. Además, durante la Ronda se pudieron ir comiendo y también como broche de oro en la cena popular.
Al caer la noche tuvo lugar la esperada Sanantonada por las calles del municipio. A continuación, se pronunciaron los dichos en honor al santo y se procedió a la quema de la hoguera, que, aunque tuvo que trasladarse, siguió siendo uno de los momentos más simbólicos de la fiesta. La gran hoguera de San Antonio se prenderá por Santa Águeda, si la meteorología lo permite. La jornada concluyó con la cena popular en el salón, a base de sardinas, patatas, mandarinas, calmantes y pasteles, todo coronado mediante una sesión de discomóvil que se prolongó hasta la madrugada. Durante la cena se rifó el tradicional cerdo de San Antonio, con tiras de números vendidas por los mayorales del año.
El domingo 25 se celebró la misa en honor a San Antonio Abad, seguida de la tradicional bendición de los animales, acto que reunió a numerosos vecinos y visitantes. La programación continuó con una ronda por las calles del pueblo, acompañada por cantadores y rondalla, poniendo el broche final a un fin de semana marcado por la tradición, la convivencia y el buen ambiente.
La Iglesuela del Cid concluye así las celebraciones de San Antonio 2026, un año con una programación diferente que no ha frenado la participación ni las ganas de celebrar. El Ayuntamiento de La Iglesuela ha mostrado su agradecimiento a los mayorales 2026, un grupo de jóvenes de la localidad que ha hecho posible la celebración.




