El sepulcro de Gonzalo de Funes recupera su esplendor en Cantavieja

259

Nota de prensa del Ayuntamiento de Cantavieja

El domingo 19 a las 19h tendrá lugar la presentación de la rehabilitación de la escultura mortuoria

El próximo domingo a las 19h tendrá lugar en Cantavieja la presentación de la restauración del sepulcro gótico de Gonzalo de Funes. Los trabajos han sido financiados por la Comarca del Maestrazgo y el Ayuntamiento de Cantavieja y han sido realizados por el taller de restauración de la Fundación Santa María de Albarracín. La presentación de la restauración se llevará a cabo en el calvario de Cantavieja, un espacio amplio donde se podrán mantener todas las medidas de seguridad, distancia y prevención.

La piedra del sepulcro, del siglo XIV, cuyo material es el alabastro, estaba deteriorada por la humedad y ha sido sometida a un profundo proceso de recuperación. La singularidad de la pieza radica en que tan solo hay en Aragón dos sepulcros de estas características. El otro se encuentra en La Seo de Zaragoza y pertenece a López Fernández de Luna.

En la presentación está prevista la presencia del alcalde de Cantavieja, Ricardo Altabás, el presidente de la Comarca del Maestrazgo, Roberto Rabaza y el director de la Fundación Santa María de Albarracín, Antonio Jiménez y la responsable de Patrimonio de la Comarca, Sonia Sánchez.

La humedad en la iglesia de San Miquel, donde se encuentra el sepulcro, así como las características del alabastro, piedra en la que está tallada el monumento mortuorio, habían causado las erosiones en la piedra tallada.

-Una pieza singular
Según Sonia Sánchez, el sepulcro de Gonzalo de Funes, situado en la cabecera de la iglesia de San Miguel de Cantavieja “es el ejemplo másnotable de enterramiento con decoración escultórica del periodo gótico en la provincia de Teruel (…) La obra, datada en el siglo XV perteneció a Gonzalo de Funes, bailío de Cantavieja y más tarde Capellán de Amposta”. En la iconografía de la obra se aprecia, según relata Sánchez “la ceremonia fúnebre con el obispo y cuatro frailes franciscanos; monjes llorones bajo arquerías y cuatro leoncillos sujetando la caja del sepulcro. En la parte más alta se encuentra el alma del difunto elevada por dos ángeles a los cielos donde le espera Dios con la bola del mundo”.

En la presentación se explicará todo el proceso de recuperación de la obra para seguir contando en Cantavieja con una pieza singular y casi única en Aragón.