En los próximos meses, los paisanos del Maestrazgo debemos estar muy atentos, pues vamos a oír, a diestro y siniestro, la etiqueta “Maestrazgo, Parque Natural”. Una propuesta que resurgirá con fuerza, de la mano de los ecologistas de salón, plataformas y algún otro colectivo que les acompaña en este cometido.
No es nada nuevo. Ha sido y es el objetivo de estos grupos desde hace más de 20 años. Ya lo intentaron con el Paisaje Protegido, la Reserva de Caza, el Parque Maestrazgo – Els Ports, o Yellowstone. La estrategia ha cambiado de nombre pero su esencia no ha variado ni un ápice.
Sin embargo, ahora gozan de unos momentos dulces, se sienten fuertes y lo saben, y sobre todo tienen un apoyo mediático abrumador.
Para estos “ecologistas profesionales” los molinos, el paisaje y sobre todo, nosotros los paisanos, no importamos mucho, o más bien nada.
La propuesta que en breve van a plantear, es crear ese ansiado santuario de la naturaleza en nuestros pueblos, para disfrute de ellos mismos. Un lugar donde introducirán especies animales a su antojo, o aquella que les parezca idónea, tenga o no algo que ver con nuestra tierra, con nuestra historia o cultura, buscando la foto del bicho en cuestión para el influencer de moda…
Hay mucha tarta que repartir. Estas asociaciones ecologistas saben cómo captar recursos y sobre todo influencia. Son expertos en elaborar estudios, informes, proyectos y exposiciones que culminan en colocaciones estratégicas.
Ahí está el tema, lo acariciaron hace 20 años y se les escapó de las manos, y ¿saben por qué?, porque los paisanos en su mayoría, nos pusimos en contra, al igual que ahora, a favor de los molinos. Se paró desde el territorio, por la presión popular, como debe de ser.
Un Parque Nacional o Natural para el paisano acarrea prohibiciones, restricciones y poca o nula inversión en los pueblos. Los principales perjudicados – y ellos lo saben bien – son los ganaderos y agricultores de nuestros pueblos.
Yo no sé si los molinos saldrán adelante o no, no se si la empresa promotora es culpable o inocente, ni me corresponde a mí juzgarlo, esto lo resolverá la justicia y espero que pronto. De momento los “justicieros” de mente brillante, nos muestran todos los días su aprecio a los alcaldes en las redes sociales, repartiendo carnets de decencia o indecencia según su propio criterio.
Yo sigo a favor de los molinos, y estoy totalmente convencido que son positivos para el futuro de nuestros pueblos. Si todo es legal, seguiremos peleando, porque para decidir sobre esa reserva natural que pretenden imponernos, no pintaremos nada ni tendremos voz ni voto, ni los representantes MAYORITARIOS ELEGIDOS DEMOCRÁTICAMENTE por nuestros vecinos, ni por supuesto los paisanos y paisanas.
No lo olviden, el objetivo de los ecologistas de salón es este, y ya están enfriando el champán. Los demás tendremos que sacar las boinas del arca para el uniforme.
En fin….. No reblamos
Firmado
Ricardo Altabas Tena
Alcalde de Cantavieja desde hace 15 años
Y sin sueldo.



