El territorio de Alt Maestrat Human Land tiene una larga historia a sus espaldas. Desde vestigios y recuerdos de los primeros hombres, pasando por leyendas islámicas y templarias, en la historia reciente hay un marcado e importante pasado en el siglo XX.
Nuestro recorrido de hoy es un viaje a 1900. Una época esplendorosa para la zona y, en concreto, para dos de sus municipios: Culla y Benassal.

De esta forma, vamos a realizar nuestro primer alto en el camino en Culla. Más concretamente vamos a ir al paraje natural de “La Fontanella” que se encuentra a medio camino entre Culla y La Torre d’En Besora y nos ofrece unas hermosas vistas de la naturaleza propia del Alt Maestrat, ya que se encuentra a 800 metros de altitud.

Una vez allí, llegamos al Parc Miner del Maestrat, símbolo de la industria minera de la provincia de Castelló entre 1940 y 1960. Las minas Victoria y Esperanza han sido adecuadas para su visita, por lo que podemos adentrarnos en su interior y conocer cuáles eran las condiciones de trabajo de aquellos que se ganaban la vida entre sus paredes.
El Parc Miner fue el lugar de trabajo de cientos de personas que se dedicaban a extraer el hierro de Victoria -en el término municipal de Culla- y de Esperanza -en la zona de La Torre d’En Besora- para que después fuese llevado a Sagunto donde se fundiría.

Comenzamos nuestra visita a la historia minera del Alt Maestrat equipándonos con cascos y subiendo a un antiguo tren minero que nos llevará hasta el acceso de la mina. Durante el recorrido aprovechamos para contemplar el hermoso paisaje de “La Fontanella”, todo un espectáculo para los sentidos. Así, llegamos a la bocamina de Victoria, donde el guía explica las nociones básicas de seguridad y comienza su explicación sobre la historia y las curiosidades de la zona.

Paso a paso y con mucho cuidado empezamos a recorrer los 2 kilómetros de mina visitable y pasamos por las diferentes galerías habilitadas. En las más amplias observamos con detenimiento la zona y en las más estrechas nos damos cuenta de lo duro que debió ser extraer el hierro de las paredes. Mientras hacemos nuestro recorrido, casi sin darnos cuenta, pasamos de un término municipal a otro. De Culla a La Torre d’En Besora. Lo hemos hecho de forma subterránea y casi sin notarlo hemos llegado a mina Esperanza. Ese es el punto final de nuestro recorrido. Hemos conocido un pedazo de la historia del Alt Maestrat y aprendido un poco más sobre la vida de la provincia durante el siglo pasado.

Ya que estamos recordando el siglo XX no podemos no pensar en Benassal y su Fuente en Segures. Cada año, el municipio organiza la Fira d’Oficis en la que se recrea la vida diaria de los vecinos. Los métodos de labranza, esquilar las ovejas… Oficios tradicionales que todavía hoy en día, si hablas con los vecinos de mayor edad, puedes conocer de primera mano. Aquellos más ancianos han llegado a conocerlos y a practicarlos y los recuerdan con especial cariño.

Ahora sí, es el momento de recordar a los agüistas y de convertirnos en uno de ellos. “La Viajera” un autobús que hoy en día se nos hace difícil de imaginar pero que todavía circula, unía Cataluña con Benassal. Y es que, miles de personas visitaban cada año el manantial y el balneario de la Fuente en Segures gracias a las propiedades mineromedicinales de sus aguas. Hoy en día sabemos que Agua de Benassal posee altas cualidades y que, debido a su composición mineral, es perfecta para personas con dolencias de riñón.

Fira d’Oficis de Benassal  Fuente En Segures. Foto: Agua de Benassal 

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