-El yacimiento de la Iglesuela del Cid es el más importante de la Comarca del Maestrazgo
-Será visitable a partir del 3 de junio gracias al taller de empleo de La Iglesuela del Cid-Mirambel
 Los 8 alumnos-trabajadores de la sección de arqueología del taller de empleo de La Iglesuela del Cid-Mirambel han sacado a la luz el pasado íbero-romano del yacimiento del Morrón del Cid, situado en las inmediaciones del Santuario de la Virgen del Cid.
Bajo las órdenes del monitor y los arqueólogos Javier Ibáñez y Rosa Loscos, han excavado durante medio año esta antigua ciudadela de la Edad de Bronce para desenterrar unas murallas con casi 5 metros de anchura y un aljibe de 8 metros de alto. La puesta en valor del asentamiento habitado desde el 1.500 a.C. hasta el siglo IV d.C., visitable a partir del 3 de junio, incrementará los atractivos turísticos de la localidad.
José Joaquín Altaba dirige el taller que además de la excavación en el Morrón del Cid ha realizado labores de recuperación de muros de piedra seca. La sección de La Iglesuela del Cid es arqueológica mientras que la de Mirambel ha abordado la restauración de muebles antiguos del convento de las Agustinas.
La muralla que ahora se podrá ver tenía anchuras de 4,70 metros y 4,80 metros, con algunos bloques de piedra de más de una tonelada. Por su parte, el aljibe está excavado en la roca y tiene 8 metros de ancho. También se muestra ahora la puerta de acceso a la ciudadela íbero-romana.
Cabe recordar que el lugar donde está el Santuario de la Virgen del Cid fue el origen del pueblo de La Iglesuela del Cid. Precisamente la ermita alberga restos de un gran mausoleo romano del siglo II d.C.
La intención, debido a la gran importancia del yacimiento, es continuar con las excavaciones arqueológicas para que se pueda apreciar mejor lo que fue en su día la ciudadela. El alcalde de La Iglesuela del Cid, Fernando Safont, que ha destacado la labor realizada por el taller de empleo “Un pasado con futuro”, ha avanzado que la localidad solicitará financiación para un nuevo taller en la especialidad de arqueología para, en exclusiva, continuar los trabajos de puesta en valor del asentamiento íbero-romano del Morrón del Cid.
Un yacimiento con historia
El consistorio ha anunciado también que se va a catalogar el yacimiento para su protección. De hecho, el cercano santuario de la Virgen del Cid si que goza de catalogación como Bien de Interés Cultural, BIC.
El asentamiento tiene un origen ibérico, aunque fue posteriormente ocupado durante la etapa romana. De la etapa íbera datan restos de la muralla y viviendas, así como cerámicas, útiles de bronce y algunas monedas. También se conservan dos estelas funerarias, una en el interior de la ermita y otra en el muro exterior.
Ya a la época romana se atribuyen el aljibe, una supuesta conducción hidráulica o distintos restos cerámicos (terra sigillata itálica, gálica, hispánica, clara, y cerámica común), monedas, objetos de hueso y metales. También destacan las lápidas funerarias empotradas en las paredes de la ermita y varios relieves con motivos de carácter sacro.
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